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Foto: lanacion.com Foto: Martín Turnes
Por Sol Amaya
De la Redacción de lanacion.com
mamaya@lanacion.com.ar
Cambio, evolución, dolor. Esas son las palabras que no para de repetir. El cambio, como una necesidad. La evolución, como el proceso para transformar. Y el dolor, como el camino inevitable. Es el nuevo Gustavo Cordera, al que la palabra "Bicentenario", más que incitarlo a la celebración, le "causa gracia". Descree de la política y sus representantes, al punto de admitir estar completamente desinteresado por esos temas.
"Estamos distraídos. Tan confundidos estamos [los argentinos] que celebramos el Bicentenario?¿de qué?", dice el ex Bersuit, en entrevista con lanacion.com , mientras se prepara para uno de sus recitales en La Trastienda.
Video:Cordera: «Los argentinos no estamos condenados al éxito»
Lejos quedó la imagen de aquel músico que entonaba la letra de Sr. Cobranza , el mítico tema que hacía críticas explícitas al menemismo. O de aquel cantante que veneraba a la Argentina, a la vez que despotricaba contra militares y políticos en La argentinidad al palo .
"No existe Cristina Kirchner ni nada de eso"Hoy, este argentino de 45 años se considera a sí mismo en estado de evolución. Habla de un regreso a las raíces, a la naturaleza. De una necesidad de transformarse que, según su opinión, incluye inevitablemente etapas de gran dolor. Ya no canta en contra de los políticos, canta al amor y a la gente.
El Gobierno, los festejos por los doscientos años de la Revolución de Mayo y los medios de comunicación le generan desidia, indiferencia. Ya ni siquiera se indigna. Está convencido de que todo está "en manos de la naturaleza" y de que ni los líderes políticos ni nada que el hombre se proponga puede cambiar la realidad, porque la transformación se va a dar por sí misma . "El cambio va a ser tan doloroso que no va a hacer falta que hagamos nada", sostiene, con mucha seguridad, en la entrevista con lanacion.com en el marco del Bicentenario de la Argentina.
Vive en Uruguay porque allí, asegura, encuentra paz y "gente menos ambiciosa y más en comunidad con la naturaleza" de la que necesita rodearse en este momento de cambio. No desprecia a los argentinos, todo lo contrario. Pero sí admite que hay cierta locura rondando en su país natal. "Estamos todos muy estropeados", dice.
Después de la separación de la reconocida banda de rock nacional, la Bersuit, Cordera presentó su primer disco solista, "Suelto", editado por Sony, con letras dedicadas al amor. Ahora trabaja en nuevos materiales, siempre con este concepto, este cambio, esta idea del artista que vive "una constante transformación", como él asegura.
¿A qué le remite la palabra Bicentenario?
Es una palabra que tiene que ver con el lenguaje político, a mí personalmente no me dice nada.Tal vez para el linaje, el orgullo y la vanidad política, signifique algo importante. Nosotros, los artistas, tenemos desde hace mucho tiempo bastante desidia con respecto a la dirigencia política y la casta militar, esa gente que se ha perpetuado en la historia exacerbando más sus defectos que sus virtudes. Cuando se habla de Bicentenario, me viene una sensación de adustez fuera de tempo, fuera de modo.
Hoy el mundo está viviendo una transformación constante y violenta a nivel social, espiritual y humano. La humanidad está llegando al desgaste más potente de su historia, y los festejos por el Bicentenario son una forma de tapar esto.
¿Cómo es pasar de un rock tal vez más politizado a hablar del amor?
Más que cantarle al amor estoy cantando para despertar, para abrir mi conciencia. Empecé a descubrir el poder de la música, como sanador, transformador. Como una magia que se le regala a la gente. Es algo muy vital en estos momentos en los que la gente está dormida, inconciente, preocupada, estresada, a gran velocidad, confundida. Tan confundidos estamos que estamos festejado el Bicentenario?¿de qué?
¿Piensa que esa transformación personal que está viviendo, desde un enojo hacia su pasado, al del país, hacia un estado de armonía, se puede dar en una sociedad como la Argentina?
El enojo es un estado evolutivo. Cuando lo sacás afuera no está más. Tiene que ver con la soberbia, el creer que lo que ocurre en el mundo es para afectarte a vos. Todo lo adverso me dio el temperamento y me trajo a donde estoy. Dejar una banda masiva para comenzar un proyecto con gente nueva me trajo un vacío en convocatoria, en fama, en dinero, etcétera. Fue necesario soltar o dejar a un lado para emprender un camino aparentemente adverso pero que me trae un crecimiento y una musicalidad que no tenía hasta hace poco.
¿El cambio no se puede dar a través de la política?
El ser humano para evolucionar tiene la enfermedad y el dolor como aliados. Hoy estamos en un período de crisis donde va a haber mucho dolor. Mirá lo que pasa en Chile, lo que pasó en Haití. No existe Cristina Kirchner ni nada de eso. Van a ser devorados por la tierra. Los seres que no tengan sensibilidad, que no puedan entender lo que está pasando, van a ser devorados. Y no en 2012. Esto es hoy. Estar hablando del bicentenario a mí realmente me causa gracia.
¿De dónde viene ese quiebre que marca?
El quiebre no está en nuestras manos. Nosotros seguimos distraídos. Pensando qué vamos a hacer el año que viene. Estamos muy distraídos. Va a ser tan doloroso este cambio que no hace falta que hagamos nada. Para mí es una bendición lo que está pasando. El dolor es una bendición. Cuando me duele algo no me pongo un analgésico, trato de entender lo que me pasa. La enfermedad es algo sagrado. Esto que está haciendo el planeta tierra es amor aunque no lo podamos entender.
¿Es de consumir información de actualidad política?
La política y la actualidad no me interesan. Me parece un puterío y algo estúpido. No tendría ni que existir información política, hoy ya es el pasado. Estamos distraídos, necesitamos hacer algo con nuestras vidas y no sabemos qué. Estamos dormidos. El único líder que tiene cada uno lo encuentra en su corazón.
¿Qué le gustaría que sea la Argentina en un futuro?
No tengo proyecciones ni expectativas sobre lo que quisiera que pase en el país, porque lo que está ocurriendo va a tener consecuencias mucho más importantes que las que me pueda imaginar.
¿Hubo algún motivo en especial que lo llevó a vivir afuera del país?
Me fui a Uruguay buscando un lugar sensual, un lugar amoroso. Un lugar que no sea agresivo, un pueblo, una sociedad de gente menos ambiciosa, más tranquila, más en comunión con la naturaleza. Acá estamos todos totalmente locos. Igual somos muy lindos. Tengo mi corazón puesto en todos mis hermanos acá, pero estamos todos muy estropeados.
¿Estamos, como se dice, condenados al éxito?
No. En este momento en especial hay una tacañería, una falta de sensibilidad tan grande de los dirigentes políticos y los que ostentan el poder económico, que la sociedad no sólo no está condenada al éxito sino que está con un gran dolor.
30.03.1000:58