Visit Citebite Deep link provided by Citebite
Close this shade
Source:  http://www.clarin.com/politica/Madres-caida-River_0_506349441.html

Desde las Madres hasta la caída de River

26/06/11

PorSusana Viau. ESPECIAL PARA CLARIN

Etiquetas

La única ley a la que el kirchnerismo se somete es la que consagra su derecho a hacer lo que no se debe, a institucionalizar la excepción. Así, Cristina Fernández quiso que el lanzamiento de su candidatura constituyera una nueva opción por la singularidad; que el secreto que sus funcionarios violaban varias veces al día fuera revelado de modo banal, sin preámbulos, como quien no quiere la cosa, inmediatamente después de anunciar la salida a la venta de 200 mil televisores de plasma en comodísimas cuotas y con planes preferenciales para jubilados. Para decirlo de otro mod o: optó por sacrificar la épica del martirio en el altar de la cadena nacional . Tampoco fue un acierto la explicación de por qué el lugar elegido no había sido, como se esperaba, el Teatro Argentino de La Plata. Le hubiera resultado duro, dijo, “levantar la vista y no encontrarlo”. La Presidenta prefirió en todo caso hacerlo desde el Salón de los Patriotas donde su marido fue velado y culpabilizar a la prensa por forzarla a romper el silencio que se había impuesto por respeto a los tiempos. Las crónicas de ese fin de semana, señaló, las especulaciones acerca de sus lipotimias y de los arteros ataques del “black dog” la llevaron a poner punto final al juego del oficio mudo.

Tal como sucede siempre en el oficialismo, la escenografía se encargó de expresar lo que las palabras omitían : la necesidad de apartar a Sergio Schoklender de las primeras planas de los diarios se verificó en la decisión de eliminar los pañuelos blancos de las primeras filas del auditorio. La actriz Andrea del Boca y el actor Victor Laplace sustituyeron a Hebe de Bonafini y Juana Pargament, presencias infaltables en los actos que el gobierno considera trascendentales. Las Madres y sobre todo Hebe, –la Supermadre– se han vuelto personajes incómodos . Ni siquiera son nombradas en esta etapa en que el kirchnerismo juega a suerte y verdad la eficacia de su relato y la potencia de sus leyendas. Como por arte de magia, los derechos humanos y su correlato setentista han comenzado a desaparecer de la prédica del Gobierno y el hueco se rellena con un insistente elogio de la juventud; lo que era apenas una parte del discurso, en la emergencia tiene que funcionar como el todo. Los miembros de La Cámpora, que presumían de ser los herederos de aquella “generación maravillosa” porque así los había proclamado Cristina y así constaba en las credenciales que Hebe de Bonafini les había expedido, hoy son solamente jóvenes . La Cámpora y la Presidenta han quedado ligeros de equipaje . La Presidenta lo sabe: por eso no mencionó los años apasionados y adelantó que aspira a “ser un puente entre las nuevas y las viejas generaciones”.

Esa es otra canción , cuya letra se reescribe día tras día en el juzgado de Norberto Oyarbide, en los libros contables de Sueños Compartidos, en la intimidad del Cessna Citation que alguna vez – se fantasea en los hangares de San Fernando – fue abordado por una mujer muy importante con “miedo a volar en una máquina tan pequeña” o en el aparato inhibido que espera en las pistas, un Beech Jet, matrícula N143 HJ, propiedad de Run For LLC, sociedad de EE.UU. que todos adjudican al riquísimo mesadinerista Fernando Caparrós.

Pero las penas no vienen solas y la vida se encarga de podar el árbol que provee de savia a las mitologías kirchneristas. El miércole s sucumbió el baluarte de la tolerancia ante la protesta social.

La guardia de infantería y los camiones hidrantes se presentaron de improviso frente al ministerio de Trabajo para desalojar a los docentes de ADOSAC. Les ordenaron que retiraran las carpas. Ante la negativa, arrasaron con ellas y bañaron en agua azul a un centenar de maestros patagónicos, hombres y mujeres cansados del larguísimo viaje. Quienes habían impartido las directivas, tenían dos buenas razones para ahuyentarlos: el destinatario del acampe era ni más ni menos que Carlos Tomada, aspirante oficialista a vicejefe de Gobierno de la Ciudad y el conflicto que tiene paralizadas las aulas de Santa Cruz es un tizón en la mano del gobernador Daniel Peralta. Dispuesta a pagar el menor costo posible, la cartera de seguridad llevó a cabo un operativo de represión nocturno , en horas en que los ciudadanos ya no ven televisión, las calles están vacías y el objetivo se encuentra desprevenido e indefenso. Ni los chorros helados en pleno invierno, ni la nocturnidad figuran en el manual de buenos modales con que el gobierno se jacta de enfrentar la movilización de los trabajadores. A principios de mayo, los Quom habían sido tratados con una medicina parecida.

Según cuentan quienes tienen acceso privilegiado a la intimidad de Olivos, Carlos Zannini está convencido de que las elecciones de octubre abrirán las compuertas de un proceso fundacional.

Con esa premisa trabaja febrilmente en la confección de listas que configuren un virtual “copamiento” de los distritos y en el armado de fórmulas que conviertan a las provincias en satrapías.

Cohesión ideológica y mando único son sus consignas . En los ratos libres, él y el entorno de la Presidenta analizan la crisis de River, un escándalo providencial que, en lo inmediato, ha servido para neutralizar las propiedades corrosivas del caso Schoklender y relegar las denuncias en el INADI a un tranquilizador segundo plano. Sin embargo, el problema no tiene una sola cara . El kirchnerismo está seguro de que, si el equipo de J.J. López desciende a la “B”, una nube de malhumor envolverá a una amplia franja de la población y el malestar nunca es un buen aliado de los oficialismos en campaña electoral. Alertada del peligro, Cristina Fernández habría comenzado a buscar una fórmula que saque a los millonarios de la calle de la amargura . Suena delirante, pero ninguna fuente consultada se atreve a negar de plano esa posibilidad.