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martes, octubre 31, 2006
Pedro Salinas: dos poemas

Español y poeta en una época en que ambas cosas eran sumamente dificiles, hoy es parte de los libros de texto escolares y a veces ni eso, se le menciona como parte de la generación del 27, pero nunca queda claro que significa eso; lo ha sobrevivido su poesía, y aunque de él pocas cosas recordemos, de sus versos absolutamente modernos, siempre habrá algo nuevo que decir.
Underwood Girls
Quietas, dormidas están, las treinta, redondas, blancas. Entre todas sostienen el mundo. Míralas, aquí en su sueño, como nubes, redondas, blancas, y dentro destinos de trueno y rayo, destinos de lluvia lenta, de nieve, de viento, signos. Despiértalas, con contactos saltarines de dedos rápidos, leves, como a músicas antiguas. Ellas suenan otra música: fantasías de metal valses duros, al dictado. Que se alcen desde siglos todas iguales, distintas como las olas del mar y una gran alma secreta. Que se crean que es la carta, la fórmula, como siempre. Tú alócate bien los dedos, y las raptas y las lanzas, a las treinta, eternas ninfas contra el gran mundo vacío, blanco en blanco. Por fin a la hazaña pura, sin palabras, sin sentido, ese, zeda, jota, i...
Poema dadaísta
La niña llama a su padre: "Tatá, dadá". La niña llama a su madre: "Tatá, dadá". Al ver las sopas, la niña dijo: "Tatá, dadá". Igual al ir en tren, cuando vio la verde montaña y el fino mar. "Todo lo confunde", dijo su madre. Y era verdad. Porque cuando yo la oía decir: "Tatá, dadá", veía la bola del mundo rodar, rodar, el mundo todo una bola, y en ella papá, mamá, el mar, las montañas, todo hecho una bola confusa; el mundo: "Tatá, dadá". Etiquetas: Pedro salinas
Posted by No future ::
3:09 PM ::
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