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Source:  http://www.clarin.com/diario/2008/06/08/sociedad/s-04301.htm
Domingo 08
Junio 2008

EN RADIOS, REVISTAS, DIARIOS Y TEVE

Un comunicador ingenioso que impuso un estilo propio

Bernardo Neustadt recorrió todos los escalones del oficio en diarios y revistas, radio y televisión y muy temprano se convirtió en empresario llegando a tener al mismo tiempo, una revista, un programa en radio y otro en televisión. Y ganó mucho dinero y notoriedad.

Como periodista tuvo ingenio y un estilo propio. Acuñó una forma de hacer el reportaje -en radio y en TV- que lo distinguió del resto y le dio mucho prestigio. Fue autor de frases o dichos famosos: "Yo le hablo de doña Rosa", repetía una y otra vez, agregando en dosis bien calculadas sus críticas contra el "Estado bobo", la burocracia.

Para bien o para mal, tanto en radio como en televisión, nadie podía permanecer neutral con Neustadt. Consiguió, ya en los 70 que se prestara atención a lo que decía, al punto que "Tiempo Nuevo" llegó a ser uno de los programas de televisión de aire más vistos durante varios años. Frente a la impronta de su estilo, nadie podía permanecer neutral con Neustadt. Sus ideas lograron influir sobre vastos sectores de la sociedad.

Como buen comunicador que fue, entendió antes que lo conveniente era decir casi siempre lo mismo, aunque lo hizo con frases ingeniosas y una constancia e insistencia cercana al hartazgo. Y muchas veces gambeteando la verdad de los hechos.

Las consignas con las que cabalgó hasta el final de sus días fueron achicar el Estado, desregular, privatizar, dejar que el mercado ordene y reparta las cargas. Y se alineó con Estados Unidos en la lucha contra el peligro rojo...

Mantuvo un largo romance con las Fuerzas Armadas, protagonistas de la política criolla hasta la derrota en Malvinas, en 1982. Y tampoco se llevó mal con empresarios, sindicalistas y políticos. También cosechó furiosos enemigos.

Pero con sofismas, inexactitudes y verdades a medias tuvo el raro mérito, tal vez junto a Alvaro Alsogaray de haber contribuido como pocos a ganar la batalla ideológica del neoliberalismo, al punto de haber convocado a varios miles a la Plaza (de Mayo) del Sí, a favor de Menem. Defendió por igual a la dictadura al menemismo y a la ola privatizadora que dejó al país sin el manejo de recursos claves como el petróleo. Al final sufrió en carne propia el fracaso liberal (estallido de 2001 mediante). Su opinión ya había perdido peso.

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"Hasta el lunes", se despidió
Alejado de las cámaras, Neustadt dejaba despuntar el oficio periodístico en su sitio web (www.bernardoneustadt.org). Allí, dejó un álbum de fotos llamado "Pasado y presente" y una pequeña pantalla bautizada "Bernardo TV", dos recorridos por cada entrevista que hizo a personalidades en Tiempo Nuevo.

El último post lo escribió el viernes. "(...) en la radio se escuchaba el aullido de Kristina con una de las tantas mentiras que tiene en su boca: 'Si hace 90 días que hacen huelga es porque tienen plata' y Scioli insistiendo: 'con la comida no se jode'. Tuve ganas de vomitar". Y se despidió de sus "amigos", como cada viernes: "Hasta el lunes", redactó.
Frase a frase
"Yo no necesito al poder; es el poder el que me necesita a mí. Ellos tienen el gobierno y yo el poder: el poder de la gente."
Marzo de 1994, La Prensa

"Parece que no entendemos que ya no somos el cuarto poder, ahora somos el primero. Somos denunciantes, jueces y fiscales al mismo tiempo."
Octubre de 1995, El Cronista


"Están recibiendo el castigo de las tres plagas de Egipto" (Son siete). "Es el clusclucan" (Ku Klux Clan).
Algunos de sus furcios memorables


"Me llamo Bernardo Neustadt. Tengo 63 años, duermo cuatro horas". "No me dejen solo". "Lo dejamos ahí". "¿Qué opina Doña Rosa?"
Clásicos de "Tiempo Nuevo"

"No pasé por la facultad pero tengo facultad de asombro."
Una de sus típicas "salidas"

"Estoy apasionado por este modelo económico (menemista), que es mentira que produzca más pobres, que los fabrique".
En "Biografías no autorizadas"

"Leí el otro día que el 50% de los argentinos está con sobrepeso. Y ¿dónde está el hambre entonces?"
En el Canal P&E, 2004

"La muerte no me asusta; me asusta la vejez, la antigüedad mental (...) En una tumba chiquita, abajo de la cruz, me gustaría que alguien pusiera: 'Ayudó a pensar'".
Noviembre de 1995, La Nación

"No tengo amigos en la profesión y eso me ha lastimado mucho".
Enero de 1992, Teleclic

"Racing para mí es un viaje a Avellaneda de cada domingo de mi vida cuando era chico, es un gol de Boyé dándonos el campeonato en 1951".
Setiembre de 1995, El Gráfico