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Como escribir un libro de texto

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17 marzo 2007


Antes de bajar a la huerta, para ver si las frescas temperaturas nocturnas han fastidiado a mis florecidos frutales, me doy un paseo por los blogs. Es una especie de gimnasia informática. Leo un blog de una asociación familiar de Baleares (AFA educación). He sido muy criticado por decir que una parte de las críticas a la EpC se debían a la ignorancia de los críticos sobre lo que es la asignatura. Ahora he de añadir que, en otros casos, se debe a mala fe. Por ejemplo, en el blog que comento. Donde yo digo que la ética es el gran  proyecto humano, ellos entienden que digo que “mi libro de ética” es el gran proyecto humano. Luego concluyen de la siguiente manera: “Hay que reconocer que humilde, lo que es humilde, no lo es mucho. Decir que este libro es el gran proyecto de la humanidad no deja de ser algo extraordinariamente pretencioso. En fin, este libro no pasa de ser la plasmación en papel de las ideas de un grupo de masones y otros intelectuales con el único fin de hacernos pasar como sea el matrimonio homosexual, la eutanasia, el aborto, etc. aderezado con una buena dosis de relativismo moral, de forma que el bien y el mal dejen de existir y que todo dependa del momento, de las circunstancias, etc.” 
 No sé si reír o llorar. ¿Quién estará metiendo en la cabeza a estos padres –sin duda bienintencionados y preocupados por la educación de sus hijos- que EpC es una perversidad masónica, relativista, eutanásica, abortista. homosexual, etc? Quien los esté adoctrinando así está obrando, sin duda alguna, de mala fe. En otro blog titulado “Dialogo sin fronteras”, se comenta  también sesgadamente una afirmación mía en una entrevista.  Lo que dije fue: “Damos derechos a menores de edad sin enseñarles primero a ejercer esos derechosa ”. Mencionaba como ejemplos, que, al tipificar el "estupro", el Código Civil da por supuesto que una niña a los 13 años está capacitada para aceptar mantener relaciones sexuales con un adulto. Decía también que la ley permite casarse a los 14 años y que, por lo tanto, debemos educar para que el ejercicio de los derechos sea responsable y sensato. La educación de los niños actuales se hace más compleja entre otras cosas porque tienen más posibilidades y acceso a más información que nunca y eso plantea problemas. En el suplemento de salud del  diario EL MUNDO de hoy se incluye un largo artículo sobre la “erotización de la infancia”. La Asociación de Psicología Americana acaba de publicar un extenso documento en el que denuncia una tendencia sexualizadora que capta a  población cada vez más joven. Sobre este asunto he advertido en varios de mis libros, y he insistido en la necesidad de intentar paliar desde la educación los problemas que plantean esta erotización temprana. Pues bien, lo que la autora del blog concluye es lo siguiente:

“No sé de qué se sorprende D. José Antonio Marina, si la Conferencia Episcopal y los padres, no desean que a sus hijas les expliquen que pueden casarse a los 13 años. La ética laica y universal que él propone me temo que no debería tratar estos temas y si otros de mayor calado. No niego la importancia de la asignatura, pero sí la obligatoriedad de la misma”.

Por cierto, convendría recordar que el Derecho canónico de la iglesia católica permitía casarse a menor edad todavía. En fin, la autora de ese blog añade algo que se viene repitiendo en algunos lugares, y que forma parte de ese “pensamiento único” que se repite una y otra vez:

“Por si faltaba algo, los primeros ejemplares son publicados por la Editorial SM. Una no sabe si alegrarse o sentir vergüenza ajena, porque ha sido una editorial religiosa la encargada de estos primeros textos. Un gol muy bien metido que la FERE tendrá que digerir. Ya que los centros son libres de elegir la línea editorial que consideren conveniente y parece que la primera en picar el anzuelo ha sido una editorial católica de solera, que también está preparando los primeros textos de religión islámica. Una no sabe si considerarlo precursores de la nueva educación o gritar: ¡Viva el ecumenismo monetario!”.

Por cierto: El Código de derecho canónico católico permitía –al menos en la edición que yo tengo- el matrimonio de la mujer a los 14 años y del varón a los 16. ¿Por qué señalaría esta diferencia de edad? Porque en la mujer lo único relevante era su capacidad de engendrar, mientras que al varón –que debía ser el tutelador y director de la familia- debía exigírsele un punto más de madurez.

Este debate sobre la EpC forma parte de la microhistoria de este minuto. No sé como terminará, y por eso quiero mantener la memoria. En la edición digital de ABC de Toledo, mi tierra,  encuentro dos noticias cuya proximidad me hace sonreír. La primera es que voy a ser Pregonero de las Fiestas del Corpus Cristi, lo cual es verdad. La segunda es la que sigue:

TOLEDO. La Federación Española de Religiosos de Enseñanza y Titulares de Centros Católicos (Fere- Ceca) y la Asociación de Centros Educación y Gestión (EyG) de Castilla-La Mancha, insistieron ayer en su petición de objeción de conciencia frente a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Escuelas Católicas de Castilla-La Mancha y todos los centros que afilia mantienen la unidad de criterio respecto a la posibilidad de objeción de conciencia frente a la nueva asignatura. Es decir, consideran que en sus centros esta medida es «innecesaria» porque todos los contenidos curriculares que se incluyan en el Proyecto Educativo de Centro estarán en consonancia con el carácter propio del mismo, en base a la autonomía pedagógica reconocida en la propia Ley.
Así, el Colegio San Juan Bautista de Toledo, primero en el que se ha presentado esta petición, sigue las orientaciones de Escuelas Católicas, recogiendo sólo la comunicación en la que un padre de familia manifiesta su oposición a que sus hijos reciban la asignatura. En consecuencia -indica el Colegio San Juan Bautista- no admite ni rechaza la petición, simplemente la ha recogido e informará a la inspección educativa.
Para Escuelas Católicas resulta «cuanto menos sorprendente» que estos padres que se han apresurado a objetar a esta asignatura al matricular a uno de sus hijos en quinto de Primaria para el próximo curso, lo hagan en este momento cuando no están aprobados aún los contenidos curriculares autonómicos de Educación para la Ciudadanía y esta asignatura no comenzará a impartirse en Primaria hasta el curso 2009-10.
Escuelas Católicas lamenta que esta iniciativa responda más al interés mediático que pretende suscitar quien la protagoniza, «innecesaria en cuanto al fondo y más, si cabe, en cuanto a la forma en la que se ha manifestado».

Este texto es maravilloso desde el punto de vista hermenéutico, porque demuestra el lío que se está organizando. Ni siquiera me atrevo a interpretarlo, por si acaso me equivoco. Me voy a la huerta.


jam @ 10:55


20 marzo 2007


Doy una conferencia en Las Palmas sobre la violencia. Para prepararla, reviso la bibliografía que está contenida en Movilizacion Educativa. Todos los autores, de manera unánime, insisten en la necesidad de tratar este tema en la educación. Parece evidente. También lo es que estamos ante un tema moral. La violencia es mala. Pues por lo visto, no deberíamos tratar ese asunto porque supondría que la escuela se inmiscuye en temas que son de la exclusiva responsabilidad de los padres. La exigencia de asepsia moral que ahora se exige a la escuela por parte de la Conferencia Espiscopal y las asociaciones que la siguen, desnaturaliza la educación. La aparición de la escuela pública, de la enseñanza obligatoria, son proyectos éticos que pretenden la formación de buenos ciudadanos, y ese “buenos” tiene un contenido ético clarísimo. Durkheim, en su famoso libro "La educación moral" ya decía que el paso de la familia a la escuela era el gran salto desde un ámbito afectivo a un ámbito moral compartido. Como dice Martha Nussbaum, el objetivo de la educación es “cultivar la humanidad”, es decir, dotar al ciudadano de las capacidades que le permitan una elección autónoma de su modo de vida.

La actualidad plantea un caso de enfrentamiento entre religión y ética. Leo en EL PAIS (23-3-2007): “Gran escándalo en Alemania”. La causa, que una juez de familia justificó que un hombre maltratara y amenazara a su esposa porque “ambos proceden del ámbito cultural marroquí, donde no es inhabitual que los hombres hagan uso del derecho a aplicar correctivos a la mujer”. Citó la juez el versículo 34 de la cuarta sura del Corán, que insta a los hombres a golpear a sus esposas desobedientes.

 En este caso hay una contradicción clara  entre moral (islámica) y ética (universal). ¿Qué debe prevalecer? ¿La educación decidida por los padres de acuerdo con su religión o la educación que transmita los valores universales y los derechos humanos? La respuesta es clara: los derechos humanos. De hecho, los representantes del Consejo Alemán del Islam se han apresurado a decir que su religión “no permite que se apliquen correctivos físicos a las esposas”, es decir, ha suavizado la interpretación del Corán, por presiones éticas.


jam @ 12:07


25 marzo 2007


He tenido un fin de semana viajero. El viernes di la conferencia de clausura de unas jornadas sobre prevención del consumo de drogas, organizadas por la Diputación de Málaga. Como en otras ocasiones, sostuve que la prevención basada en argumentos sanitarios no está funcionando. Además, si lo único que preocupa de las drogas es su efecto para la salud, la obesidad infantil, la diabetes, y otras dolencias me parecen más graves. Lo que da relevancia y dramatismo al abuso de drogas es que “disminuye la responsabilidad y la libertad de las personas”, y como la convivencia se basa en esos dos elementos, las drogas afectan profundamente a la vida social. Me explico: el alcohol –que es la droga más peligrosa por su presencia continua- daña seriamente la salud de quien lo consume abusivamente. Pero el efecto más grave es que una parte importante de los accidentes de tráfico y de las violencias domésticas están provocadas por el alcohol.
Insistí una vez más en que un enfoque ético de la cuestión, y una enseñanza de la responsabilidad personal, podrían tener efectos beneficiosos. Apareció, como no podía ser menos, la EpC como un instrumento pedagógico que puede resultar eficaz. Insistir en la responsabilidad de cada persona sobre las consecuencias de sus actos, ¿debe considerarse parte de esa “educación moral” que se entromete desde la escuela en el dominio reservado a los padres?

El sábado pasé de las soleadas y cálidas tierras malagueñas, al paisaje nevado, hosco e impresionante del monasterio de Aránzazu, en Guipúzcoa. Me había invitado Jonan Fernández, impulsor de Baketik, un Centro de Estudios sobre la Paz, que han acogido y apoyan los franciscanos de Aránzazu. El tema era “Las prioridades éticas del nuevo siglo”. Participamos Victoria Camps, Daniel Innerarity, Miguel Herrero de Miñón y Jesús Romero, representante de la Comunidad de San Egidio. Me correspondió hablar de las prioridades éticas de la educación y salió la EpC. En una comunidad que ha sufrido terriblemente por cuestiones políticas, la receptividad hacia esta asignatura y hacia un enfoque ético de los conflictos era evidente y conmovedora. Veían recogidas en los contenidos, tal como se los expliqué, muchas de las necesidades que se habían ido exponiendo a lo largo de sus debates. Para mí fue una cordial corroboración de ir por el camino correcto.
Tanto Baketik como otras organizaciones allí presentes expresaron su interés y compromiso en colaborar para que esta asignatura no quedase reducida a una anécdota académica, sino que se prolongara mediante la acción. En enlace de la escuela con asociaciones cívicas –el  Service Learning de los americanos- nos pareció a todos necesario.


jam @ 12:20


26 marzo 2007


En los aviones que me han llevado estos días de un lado para otro, he leído un libro que les recomiendo: “Educación para la ciudadanía. Algo más que una asignatura", de Antonio Bolívar,  y que pueden leer el resúmen en el banco bibliográfico de ME. Hace un acertado y perspicaz análisis de la situación educativa actual. Los mecanismos de socialización están fallando porque estamos insistiendo en que lo importante es la individualización. Sentí no haberlo leído antes, porque ese fue el centro de mi intervención en Aránzazu. La prioridad ética en la educación es restablecer los lazos entre la autonomía personal y la vinculación social; entre la apelación al tribunal de la propia conciencia y el respeto a la norma objetiva; entre los derechos humanos individuales y la obligación de solidaridad. Por esta razón creo que en este momento la EpC tiene prioridad sobre una “ética personal”. Esta se basa en la perfección individual, en la reafirmación de la propia autonomía.  En cambio la ética social, ciudadana, se encarga de afirmar las responsabilidades de la vida en común. Por poner un ejemplo que uso con frecuencia. Es la misma tensión que hay entre el misticismo carmelita de Santa Teresa (yo profundizo en mis moradas interiores) y el activismo social de la Teología de la Liberación. Énfasis subjetivo, énfasis solidario. Ambas son tendencias de la moral cristiana, unificadas en su origen, pero absolutamente dispares en su desarrollo.


jam @ 12:32


1 abril 2007


El viernes pasado estuve en Pamplona, invitado por Javier Pagola y el Foro Gogoa –una asociación de cristianos de base- para hablar de religión. Volví a explicar una vez más que de acuerdo con  el Antiguo y el Nuevo Testamento el comportamiento ético no sólo no es enemigo de la religión, sino que es la gran avenida para acercarse al mundo religioso.  Aunque históricamente la religión es origen de la moral, en el plano subjetivo –de acuerdo con lo que dicen  los mismos profetas- la moral (es decir, la pureza de corazón, la búsqueda de la justicia y de la verdad, la atención al desvalido) conduce a la religión o, al menos, puede hacerlo. Tanto en el coloquio como en la cena posterior, apareció el tema de la EpC. Uno de los asistentes, profesor en un centro educativo privado, me dijo que la escuela sólo tiene por misión instruir. Me parece extremadamente peligroso que se esté extendiendo esta ideología contra la que todos los educadores hemos luchado tanto. Se transmiten valores por acción o por omisión. Se educa siempre inevitablemente: bien o mal, pero se educa. Este es uno de los principios de Movilizacion Educativa.
 
LA VANGUARDIA  me pidió un artículo sobre la sexualidad y la infancia que titulé " La sexualización precoz". Se ha publicado hoy, y lo incluyo en este blog porque se menciona la EpC.

En la revista Época leo una curiosa entrevista con Jesús Trillo, abogado del estado, que ha sido secretario general de la Fundación Cánovas del Castillo y asesor del Grupo Parlamentario Popular, en el que se desvelan algunas de las claves del ataque del episcopado contra la EpC. El informe de la conferencia episcopal consideraba inaceptable la asignatura porque al mencionar la palabra “homofobia” estaba introduciendo una “ideología de género”  destructiva. Pues bien, Trillo ha publicado el libro “La ideología invisible”. Considera que el nuevo socialismo –encabezado realmente por de la Vega, no por Zapatero- es feminista radical, y sus grandes enemigos son la familia, el matrimonio y la Iglesia. “Pretenden destruir no el patriarcado, sino también el mismo género femenino. Esta es la filosofía que está detrás de Educación para la Ciudadanía”. Según Trillo, las dos figuras esenciales para entender lo que pasa –esta subversión- son  Celia Amorós y Amelia Varcárcel. He hecho en “El rompecabezas de la sexualidad” la crítica del feminismo radical, de modo que no desconozco sus exageraciones, pero decir que esa es la filosofía oculta en EpC es como decir que lo es la masonería, la conspiración judaica, la presión de los vendedores de bicicletas, los homosexuales, las asociaciones ecologistas, o el ejército.
Trillo concede al feminismo radical una importancia que no tiene. De hecho, lo que se está imponiendo es el feminismo de la diferencia, pero, además, en tono menor. Las generaciones jóvenes no están interesadas en ese tema, lo consideran la guerra de sus madres. Al escribir “La revolución de las mujeres” pretendí, entre otras cosas, explicar a mis alumnas y alumnos una página importantísima de la historia.


jam @ 12:42


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