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El ex gerente de Skanska Javier Azcárate confesó, según surge de las grabaciones de la auditoría de la empresa, que, además de las maniobras en los gasoductos del Norte y del Sur, se pagaron sobornos en otras obras del país (La Pampa) y del exterior (Perú), y que la empresa Techint estuvo involucrada. Tras precisar, como se informó ayer, que las coimas para el Gobierno en las operaciones de los gasoductos habían sido del 5%, Azcárate estimó que el negocio total rondaba los US$ 200 millones y mencionó a un “pingüino”.
Textualmente, dijo: “Es un negocio de 100 millones de dólares de parte nuestra, más lo de ellos, yo no sé, 200 palos verdes, y vos le vas a tirar el negocio abajo: al tipo que hizo el tromping (fon) y al muchacho, al pingüino de acá a dos cuadras”.
La conversación entre Azcárate y el síndico de Skanska que hizo la auditoría, Claudio Corizzo, tuvo lugar en la sede de la compañía constructora, en Diagonal Norte 555. La auditoría se hizo en marzo del año pasado, después de que el juez Javier López Biscayart allanara la empresa en una causa por evasión impositiva. El magistrado sólo pudo dar con las cintas este martes. El hallazgo hizo que el Gobierno echara a dos funcionarios llamados a declarar como sospechosos por el juez federal Guillemo Montenegro: el presidente del Enargas, Fulvio Madaro, y el gerente de Nación Fideicomisos SA, Néstor Ulloa.
Ayer la Casa Rosada defendió al máximo responsable de las obras, Julio De Vido, ministro de Planificación Federal. Aunque admitió, en boca del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que "una lectura objetiva es que el Gobierno perdió el invicto en materia de corrupción".
El mismo funcionario fue el encargado de anunciar, anteayer, el desplazamiento de Madaro y Ulloa. Leyó un decreto en el que se aseguró que el fiscal federal Carlos Stornelli había alertado al Gobierno sobre los pedidos de declaraciones indagatorias.
Los ex titulares del Enargas, de Nación Fideicomisos y varios directivos y ex directivos de Skanska deberán declarar a parir del 7 del mes próximo ante el juez Montenegro. Los empresarios deberán además acudir hoy, a las 13, al juzgado de López Biscayart, en una audiencia de la que aún no se conocen detalles.
Si bien la existencia de las cintas se conoce desde octubre, hasta ahora no se había podido ubicarlas. Corizzo grabó a Azcárate en secreto, pero nunca entregó la cinta a la Justicia. En junio de ese mismo año, la empresa echó sin dar motivos a siete directivos y les pagó indemnizaciones millonarias. Corizzo sigue en la compañía.
Las grabaciones son dos. Una dura 84 minutos. La otra, más breve, se supone que es una versión editada de la primera. La desgrabación de la cinta más extensa ocupa 25 fojas. Están transcriptas en forma de diálogo, en letra mayúscula.
Según surge de la grabación, Corizzo convenció a Azcárate de hablar en confianza para que el síndico pudiese elaborar la estrategia para el frente externo. Se refería a la causa judicial que instruía López Biscayart. "Tengo que saber todo, quedate tranquilo, te doy mi palabra", le dijo varias veces Corizzo, para convencer a Azcárate. Aunque al principio con reticencia, el gerente comercial terminó contando todo.
-Javier [Azcárate]: Si yo hubiera sabido el porqué de los allanamientos no solamente era que limpiábamos lo de Infiniti, yo tengo acuerdos, acuerdos que están prohibidos por ley que incluyen a obras.
-Claudio [Corizzo]: Eso me queda claro ( ) pasa que el allanamiento no lo podíamos nosotros conocer.
-A: Pero por lo menos me avisás, yo no te digo que lo pares, pero salí a almorzar, yo dejé todo impreso. A lo sumo a este que sé que administra papeles le digo por qué no agarrás todos los papeles y te lo empezás a esconder en el baño.
Datos y cifras
El texto está repleto de datos y nombres propios. Azcárate reveló con lujo de detalles cuál había sido el mecanismo de proveedores fantasma que se usó para pagar coimas en la construcción de los gasoductos del Norte y del Sur. Dijo que la maniobra se hizo con el contador Alfredo Greco, como intermediario. Y que éste puso a su abogado, Germano, a disposición.
"El cliente tiene cómo se maneja el mercado en estas cosas. El cliente para asegurarse cobrar, él te pone uno, dos o tres tipos que son generalmente contadores que manejan diez empresas, cinco empresas, ocho empresas, que tienen las cuevas, viene un tipo a verte y te dice ´flaco, bueno, yo te consigo facturas de estas empresas [...]."
Azcárate contó además que, en otros casos, los sobornos se pagaron en efectivo, llevando "la plata en valijas". Precisó que ésa fue la metodología que se usó en obras en Perú y en La Pampa.
-Claudio [Corizzo]: El juego con los proveedores era siempre parecido al de Infiniti. Nunca nosotros llevamos la plata en valijas.
-Javier [Azcárate]: En Perú sí, en La Pampa también.
-C: Contame bien cómo era en Perú porque lo de Perú conozco una parte, que había una factura, que hicieron pagarla por Chile y se armó (...). Contame, en Perú fueron un millón ochocientos mil pesos.
-A: No, un millón ochocientos mil dólares porque los contratos en Perú eran en dólares, en Perú todos los contratos tenían un porcentaje del fisco.
-C: Nadie se chupa el dedo.
El diálogo luego deriva en una obra en La Pampa, aunque no se menciona cuál es. Y ahí es cuando involucra en forma más clara a Techint.
-A: La valijita la consolidábamos en Techint o la consolidábamos nosotros. O la venían a buscar de La Pampa o se la llevábamos nosotros a La Pampa.
Hablando de La Pampa, también dijeron:
-A: Techint por su lado juntaba la guita.
-C: ¿Quién era el tipo de Techint?
(no se interpreta). -C: Carlos Bache [un director ejecutivo de Techint].
Por Gabriel Sued
De la Redacción de LA NACION
Detalles de la confesión
Lo que sigue es un extracto de la transcripción de un diálogo de hace un año entre dos directivos de Skanska: Javier Azcárate (A), que entonces era gerente, y el síndico Claudio Corizzo (C).
C-El mercado es éste y el negocio éste es así en la Argentina. De ahora en más es así, por lo menos en esta etapa va a ser siempre así, entonces o vamos así y somos prolijos y lo hacemos bien o no laburamos. Pero no podemos hacer chanchadas como las que hicimos, que sí, que no, que vamos, que coqueteamos con los mafiosos y después nos queremos bajar, nos queremos salir.
A- Vos no lo iniciaste. Vos sabés que está todo infiltrado, hay compromisos en otros lados. Estos te limpian.
C- Sí, terminás en una zanja.
A- Es un negocio de 100 millones de dólares; de 100 millones de parte nuestra más lo de ellos, no sé, 200 palos verdes, y vos le vas a tirar el negocio abajo. Al tipo que hizo el tromping y al muchacho, al pingüino de acá a dos cuadras.
C-Claro, no, no, te tiran en un zanjón éstos. Así nomás te lo digo.
C- El juego con los proveedores era siempre parecido al de Infiniti. Nunca nosotros llevamos la plata en valijas.
A- En Perú sí, en La Pampa también.
C- Contame bien cómo era en Perú porque lo de Perú conozco una parte, que había una factura, que hicieron pagarla por Chile y se armó (...). Contame, en Perú fueron un millón ochocientos mil pesos.
A- No, un millón ochocientos mil dólares porque los contratos en Perú eran en dólares, en Perú todos los contratos tenían un porcentaje del fisco.
C-Nadie se chupa el dedo.
A- La valijita la consolidábamos en Techint o la consolidábamos nosotros. O la venían a buscar de La Pampa o se la llevábamos nosotros a La Pampa.